El los últimos años, una nueva disciplina dentro del marketimg ha ganado terreno explorando las fuentes de las decisiones de compra de los consumidores. Se trata del neuromarketing. Esta disciplina consiste en la aplicación de herramientas de las neurociencias en el ámbito de la mercadotecnia, con el fin de establecer patrones y actividades cerebrales que permitan predecir la conducta de los compradores. Dentro del marketing gastronómico el dispositivo por excelencia para la aplicación de los hallazgos del neuromarketing es la carta menú.
El uso de los precios en el diseño gráfico, la forma de denominar a los platos, los parámetros para establecer la media mental en el consumidor del gasto promedio, son algunos de los tips más eficaces que muchos restaurantes ya han comenzado a implementar en el desarrollo de sus cartas menú.
Algunos tips que recomienda el neuromarketing para aplicar a las carta menú:
Nombrar los platos con nombres de familiares. Una de dichas técnicas consiste por ejemplo en colocar nombres a los platos del menú que hagan referencia al nombre de un familiar: “La Sopa de la Abuelita” o “El Bisteck del tío Juan” pueden ser alternativas. Las investigaciones muestran que las personas tienden a comprar más estos platos con nombres de familiares que los que no lo tienen.
No utilizar la marginación derecha para el listado de precios ni un orden que vaya de menor a mayor o mayor a menor. Alinear los precios dentro de la página de la carta produce inmediatamente el efecto de scanner, y la elección puede basarse en términos netamente comparativos, ya que la vista directamente realizará el recorrido comparativo para detectar el plato más económico. Es recomendable entonces, como lo sugieren los descubrimientos del neuromarketing, colocar el precio al final de la línea, y los platos ordenados sin seguir la lógica del valor de venta al público.
No usar el signo monetario en los precios de los platos. Otro tip o consejo que da el Neuromarketing en la redacción de los menús de un restaurant es no poner el signo monetario en el precio de cada uno de los platos. Así en lugar de decir que un plato cuesta “$20″ lo que se debe colocar es simplemente “20″ para así los comensales no relacionen el tema con el costo o dinero que pagarán por dicho plato.
Colocar un plato en el menú más caro que otros. En este caso la idea es que uno de los platos que no sea el que genere más ganancias al restaurante se le ponga un precio más elevado justo al lado de otros platos más rentables. Esto producirá un anclaje mental que orientará la ponderación del valor de los otros platos. Los comensales verán el precio alto y luego tenderán a pedir y consumir los platos “más baratos” pero más rentables para el restaurante.
No usar céntimos en los precios. Es mejor decir que un plato cuesta 20 a decir que cuesta 19.99. Si hay necesidad de usar céntimos, lo mejor es usar cifras terminadas en 5 y no en 9.
FUENTE:
http://www.espaciogastronomico.com.ar/news/tips-de-neuromarketing-para-e-diseno-de-la-carta-menu-del-restaurante.html

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